Dios, Padre Nuestro, yo te ofrezco toda mi jornada.
Te ofrezco mis oraciones, pensamiento, palabras,
obras y sufrimientos en unión con tu hijo Jesucristo
que sigue ofreciéndose a Ti en la Eucaristía
para la salvación del mundo.
Que el Espíritu Santo, que guió a Jesús,
sea mi guía
y mi fuerza en este día,
para que pueda ser testigo de tu amor. ConMaría,
la madre del Señor y de la Iglesia, pido especialmente
por las intenciones que el Santo padre encomienda
a la oración de todos los fieles para este mes.
Amén
martes, 26 de mayo de 2009
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